• ANÁLISIS PREVIO:

En Asturias se sitúan en torno al 60% de los cantaderos conocidos de toda la cordillera (398 registrados e inventariados según datos del 2005) y se albergan la mayor parte de los efectivos de la población cantábrica. La tasa de ocupación de cantaderos que en 1982 era del 92% pasa a ser de 41% en el año 2000 (véase Tabla 2), un 48,2% en el sur-occidente (al oeste de Somiedo), y un 40,5% en el centro-oriente (incluyendo Somiedo) (Obeso et al. 2003). En el año 2005 solo 131 cantaderos (32,9% del total) tuvieron indicios seguros de ocupación (Robles et al. 2006).
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Los datos recogidos en la tabla 2 muestran que el porcentaje de ocupación de cantaderos en Asturias se ha reducido a la tercera parte en algo más de 20 años, entre 1982 y 2005. El declive ha continuado en los últimos años, siendo más marcado en el núcleo oriental y la zona central.
En base a la evolución temporal durante las últimas décadas del porcentaje de ocupación de los cantaderos conocidos para diferentes zonas de la Cordillera Cantábrica (Fig.7) y teniendo en cuenta según Obeso et al. (2003) que en la zona central de la vertiente norte de la Cordillera Cantábrica (desde Somiedo hasta Aller) (Tabla 2), se ha producido el abandono de más de un 62% de los cantaderos ocupados en la actualidad (tasa de pérdida muy alta para menos de dos décadas), se deriva un alto riesgo de extinción en la zona que augura una ruptura y aislamiento de la población cantábrica en dos núcleos poblacionales.
Atendiendo a esta problemática el proyecto de recuperación del Urogallo cantábrico que aquí se presenta plantea la reintroducción de la subespecie en las localidades de Teverga y Quirós (Asturias) (véanse Fig. 9, 10 y 11) con el fin de mantener la ocupación en los montes de la zona central permitiendo la posible comunicación entre los núcleos occidental y oriental. Ambas localidades disponen de figuras de protección Z.E.P.A, además, el término municipal de Teverga limita con el Parque Nacional de Somiedo donde ya se han realizado actuaciones de mejora del hábitat del urogallo. Por otro lado, cabe destacar que la Comunidad Autónoma de Asturias cuenta ya con un Plan de Conservación del Hábitat (Decreto 367203, de 14 de mayo) y actualmente, elabora un Plan de Recuperación a través de la Conserjería de Medio Ambiente, Ordenación del Territorio e Infraestructuras.
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Para seleccionar la zona concreta donde se llevará a cabo la reintroducción del Urogallo cantábrico nos hemos basado en la recopilación de información sobre la especie y el hábitat ocupado en ese enclave concreto tanto la reciente como la histórica. Esto permite determinar la evolución sufrida por la especie y su hábitat en los últimos tiempos y evaluar la necesidad o no de actuación.
Se reintroducirán individuos de la subespecie teniendo en cuenta la existencia de antiguos cantaderos abandonados que cumplan con las características del hábitat propias del Urogallo cantábrico. Una vez conocida la evolución y habiendo determinado con claridad el declive o desaparición de la subespecie en la zona analizaremos si las actuales características del hábitat pueden ser el motivo del declive en ese territorio previo a su reintroducción.
  • Análisis del hábitat:

Según los autores Álvarez et al. (2005) deben contemplarse todas las características y peculiaridades de los distintos hábitats que ocupa la especie. Por una parte, hay que tener presente que la especie ocupa distintos ambientes a lo largo del año, desde zonas forestales con escasa cobertura de matorral (áreas de exhibición), hasta zonas con mayor cobertura arbórea (utilizadas como zonas de cría), pasando por la utilización de la orla supraforestal (principalmente durante la época estival) (véase Fig. 12).
A continuación, se muestran algunas de las características estructurales del hábitat que analizamos previa a la selección del área para la reintroducción en ambas localidades.
A) Superficie de la masa forestal que pueda verse afectada.
B) Conectividad entre masas.
C) Estructura de la masa.
D) Características de la orla supraforestal.
E) Presencia y estado de conservación de ambientes singulares.
F) Molestias.
G) Elementos o infraestructuras de pérdida de calidad de hábitat o causas de mortalidad.
H) Abundancia e incidencia de herbívoros silvestres y domésticos.
La selección de los lugares concretos de suelta deberá presentar unas excelentes condiciones de hábitat forestal y se deben haber controlado los aspectos de pérdida de calidad del hábitat que pudieran haber conducido a la desaparición o disminución del Urogallo cantábrico.

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